Libro

Pensamientos

Situación

(dónde estamos, quiénes y qué estamos haciendo)

Estoy en casa hablando por teléfono con mi novio que está en una fiesta. Estamos discutiendo porque no lo siento cariñoso conmigo.

Respuestas fisiológicas

(qué sientes a nivel físico)

Me tiembla la voz, siento presión en el pecho y tengo ganas de llorar.

Respuestas cognitivas

(qué estás pensando en esos momentos)

El ser humano no para de intentar adivinar el futuro, y, además, con una especial predilección por esperar malas noticias. Algunas personas están “enganchadas” al fracaso, al sufrimiento emocional, a lo negativo. De acuerdo que, en ocasiones, es especialmente difícil pensar en un futuro favorable, pero, vivir hoy en el mañana agorero, es una experiencia emocional perturbadora y que agota a cualquiera.

_ Y si no apruebo la oposición

_ Y si no me quiere nadie

_ Y si salgo a la calle y me encuentro con un delincuente _ Y si no me cogen para este trabajo

_ Y si se dan cuenta que algunas veces me equivoco…

Sinceramente, ahora que sabes que tu estado emocional depende en gran medida de tus pensamientos y que tus pensamientos, en ocasiones, están basados en irrealidades, ¿Te parece buena idea prestarte atención a ellos y cambiar el enfoque que le das?

Un buen ejercicio es registrar durante al menos, una semana, una situación personal, las respuestas fisiológicas y las cognitivas asociadas. Te facilitamos a continuación una propuesta de su registro:

La idea es completar el autorregistro y, una semana después, analizarlo confrontándolo con las ideas que tenemos. Es decir, trataremos de desechar los pensamientos si estos son irracionales o, por el contrario, si son lógicos, tomaremos decisiones desde un estado emocional más tranquilo.

¡No puedo ¡Realmente quiere!

¡No puedo seguir viviendo así!

más! no me

soportar

Para este análisis emplearemos 3 tipos de preguntas:

Las que intentan comprobar la evidencia, consistencia y claridad de cada frase: ¿Dónde está la evidencia de que esto es como yo digo?

¿Puedo probar esto que me estoy diciendo? ¿Por qué lo que digo es verdad?

Las que intentan analizar las consecuencias y la trascendencia de lo que pienso: ¿Qué podría suceder si lo que estoy pensando fuera cierto?

¿Por qué sería tan terrible?

¿Puedo estar feliz aún cuando no obtenga lo que deseo?

Las que intentan analizar a dónde me lleva pensar de esta manera: ¿Me es rentable pensar cómo pienso?

¿Merece la pena arriesgarme?

¿Qué consecuencias tiene que piense de esta manera? ¿Consigo solucionar los problemas pensando así?

Esta reflexión sobre nuestros pensamientos se hace cada vez más necesaria en el contexto actual, en el que hemos visto emerger patología relacionadas con la situación pandémica. A continuación te damos algunos consejos para afrontar:

Ahora ya tienes un buen punto de partida para decidir si quieres o no hacer cambios. Como en cualquier experimento, hay que contar con una línea base: de dónde partimos y hacia dónde queremos ir

Si tienes intención de hacer cambios, te animamos a que esperes atentamente la próxima píldora en la que se mostrará como registrar también las emociones, la intensidad emocional, qué ejercicios realizar para hacer “parada de pensamiento”, etc.

Recuerda, tu estado emocional depende más de lo que piensas que de la realidad en la que estás viviendo.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s